Los bloques de la factura

  1. Término de potencia. Es la parte fija: pagas por los kW que tienes contratados, uses la luz o no. En el ejemplo de abajo son 5,75 kW.
  2. Término de energía. Es la parte variable: los kWh que has consumido en el periodo multiplicados por el precio. En el ejemplo de abajo, 300 kWh en 30 días.
  3. Impuestos. Impuesto eléctrico, alquiler del contador e IVA. Se calculan sobre los conceptos anteriores.
  4. Otros conceptos. Servicios extra, descuentos o bono social, si los tienes.

Qué mirar primero

  • El periodo facturado (de qué fecha a qué fecha).
  • El consumo total en kWh y si es real o estimado. Una lectura estimada puede obligarte a regularizar más tarde.
  • La potencia contratada. Es el dato que más fácil se revisa (más en el artículo 2).
  • El tipo de tarifa: si pone PVPC, es la tarifa regulada; si pone el nombre de una comercializadora, es mercado libre.

Un ejemplo de factura

Estas cifras son un ejemplo ilustrativo de una familia de 5 personas, no una factura real:

ConceptoEjemplo
Potencia contratada5,75 kW
Periodo facturado30 días
Consumo del periodo300 kWh (10 kWh al día)
Precio de la energía (ejemplo)0,15 €/kWh
Coste de la energía45 € (300 × 0,15), sin impuestos

Como referencia, según el proyecto SPAHOUSEC del IDAE, citado por Idealista, un hogar medio español consume unos 8 kWh al día (2.953 kWh al año). Si quieres, añade una captura de tu propia factura con los datos personales tapados.

Errores comunes

  • Mirar solo el total y no el consumo en kWh.
  • Olvidar que la potencia se paga aunque no uses nada.
  • Comparar facturas de meses distintos sin tener en cuenta los días del periodo.

Qué hacer después

Revisa tu potencia contratada y los horarios de consumo. Los artículos 2 y 3 de esta serie explican la potencia contratada y los horarios punta, llano y valle.

Esta guía es orientativa: tu factura puede tener conceptos distintos según tu tarifa y comercializadora.